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Cómo saber si el jamón serrano esta en mal estado

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El jamón serrano es un producto cuyo sabor único y especial le ha convertido en uno de los alimentos mejor valorados. Haciendo que forme parte de la gastronomía española como un elemento indispensable a tener en la cocina y también para realizar distintos tipos de recetas.

Además, como ocurre con todos los alimentos, debemos conocer cuál es el momento óptimo para su consumo y cuándo puede suponer un problema para nuestra salud porque se encuentra en mal estado. Pero, ¿cómo podemos saber si el jamón serrano se encuentra en mal estado? ¿Existen algunos indicios?

Sí, hay algunas señales que nos indican claramente que este alimento no es apto para su consumo. Así que si quieres saber cómo detectar si el jamón serrano que vas a consumir se encuentra o no en mal estado te aconsejamos que sigas leyendo porque te vamos a dar todas las claves.

4 Claves para detectar si el jamón está en mal estado

Consumir un buen jamón serrano o de cebo puede ser un placer para la persona, siempre y cuando se encuentre en buen estado. En este sentido, es importante conocer todas las pautas que nos permiten conservar el jamón envasado al vacío en buen estado o, en caso de que tengamos una pata de jamón en nuestro hogar, como conservarla correctamente para que no se estropee.

Estas pautas son las que nos permitirán mantener el jamón para que conserve sus propiedades el máximo tiempo posible evitando que se eche a perder.

Pero, si has estado un tiempo sin consumir jamón y tienes dudas sobre si se ha puesto malo, lo mejor es que te asegures antes de comerlo de nuevo. Para comprobar si el jamón se ha puesto malo puedes tener en cuenta una serie de factores que te son los que te van a indicar si el producto que vas a comer se encuentra o no en estado óptimo para su consumo.

A continuación te dejamos 4 claves que te ayudarán a saber si el jamón serrano que vas a consumir se encuentra o no en mal estado.

¡Toma nota!

1. Exceso de grasa

La grasa presente en el jamón es uno de los elementos clave para apreciar correctamente el sabor del mismo por lo que no debería ser un criterio que nos haga sospechar por sí mismo. El problema se produce cuando la grasa presente en el mismo es excesiva y puede ser resultado de una mala curación del jamón.

Si el jamón tiene demasiada grasa puede producir una sensación oleosa a la hora de consumirlo, pudiendo incluso tener sabor u olor rancio y echando a perder el jamón.

¿Cómo lo podemos notar? Muy sencillo: si el jamón supura demasiada grasa o tiene un sabor algo rancio como si estuviera guardado en un sitio húmedo.

Si notas esto lo mejor es que tires el jamón y no lo consumas. Piensa que el hecho de que el jamón presente más grasa de la debida también puede ser fruto de un incorrecto proceso de curación y esto podría generar una intoxicación por lo que es importante evitarlo a fin de no tener problemas de salud.

2. Puntos blancos en el jamón

como identificar jamón en mal estado La segunda clave que puede darte pistas sobre si el jamón que vas a consumir está malo son los puntos blancos que aparecen en el mismo. Nos referimos a aquellos que aparecen en ocasiones cuando abrimos un paquete de lonchas de jamón.

Estos puntos blancos pueden ser dos cosas: o bien cristales de tirosina o bien ácaros del jamón. Los primeros son normales y además son una señal de que el jamón se ha curado correctamente y es de buena calidad mientras que los segundos pueden ser indicativo de que el jamón está malo.

¿Cómo saber si los puntos blancos del jamón son buenos o malos?

Pero, ¿Cómo podemos distinguirlos? Muy sencillo.

Si los puntos blancos se encontraban desde un inicio cuando hemos abierto el jamón es muy probable que se trate de tirosina y son un indicativo de calidad del jamón que vamos a consumir.

Sin embargo, si cuando has abierto el paquete de jamón estos puntos blancos no se encontraban presentes y han ido apareciendo a lo largo de los días de la apertura del mismo, es muy probable que estemos hablando de ácaros.

En este segundo caso deberás desechar todo el paquete de jamón ya que pueden poner en riesgo tu salud.

3. Mal olor de la pieza del jamón

Como suele ocurrir habitualmente con la mayor parte de los alimentos, un mal olor en el producto también puede indicarnos que no es apto para su consumo. Y, por supuesto, en el caso del jamón ocurre lo mismo.

Esto se produce sobre todo en aquellos casos en los que que el jamón no se ha curado correctamente o se ha echado a perder. Cuando ocurra esto percibiremos un olor sumamente intenso que se desprende del mismo y que va a dejarte sin ningún tipo de duda sobre el mal estado del jamón.

4. Jamón reseco o de color oscuro

Finalmente el último punto, y uno de los más sencillos de detectar, es aquel en el cual puedes observar cómo el jamón ha cambiado a un color mucho más oscuro o se encuentra reseco.

En este sentido podemos hablar simplemente de que el jamón se haya resecado más de lo debido por una mala conservación del mismo y puede que no esté malo. Para evitarlo, tenemos que intentar cerrar bien los paquetes que tengamos en la nevera.

Y, en caso de que tengas dudas sobre si está malo o no te aconsejamos dejarte guiar por el olor y el resto de criterios que has visto. En caso de duda, lo mejor es que tires el producto para así evitar caer enfermo.

Cómo aprovechar el jamón reseco

Si el jamón solamente se encuentra reseco y no quieres tirarlo a la basura puedes aprovechar para hacer alguna receta con el mismo. Por ejemplo, si lo cortas en tacos pequeños puedes hacer unas croquetas o usarlo para hacer unos guisantes con jamón.

Mientras que, si lo que quieres es aprovechar es la parte de fuera de la pata del jamón, puedes hacer unas cortezas de jamón.

En La Nevera Española disponemos de un amplio catálogo de embutidos de alta calidad, por lo que te aconsejamos que te pases por nuestra tienda online a echar un vistazo.

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